La joyería Grassy congela el tiempo al presentar la exposición Oyster… La leyenda: Dos relojes Explorer II sumergidos en una pared de hielo a 40 grados bajo cero siguen marcando la hora. En el año 1927 Rolex creó el primer reloj hermético del mundo que fue utilizado por la nadadora británica Mercedes Gleitze cuando cruzó a nado el Canal de la Mancha. Fue la primera mujer en conseguirlo. Desde entonces Rolex siempre ha apoyado el espíritu de aventura de grandes deportistas y profesionales que luchan por alcanzar hitos de superación. En 1953, la expedición liderada por Sir Edmund Hilary y Tenzingt Norgay, equipada con relojes Rolex Oyster Perpetual, conquistó la cumbre del Everest. Como homenaje, Rolex creó el reloj Explorer. Y en 1997, volvió a estar presente en otro gran hito universal: travesía por la Antártida en 99 días lograda por Alain Hubert. Otra hazaña que parecía imposible.

Oyster… La leyenda recorre la historia de la caja Oyster de Rolex (llamada así por estar cerrada como una ostra), su característica caja hermética, y de los modelos Explorer. Una selección de piezas de coleccionista desde los años treinta hasta la actualidad en los que se puede apreciar la evolución de la caja Oyster y de los relojes. Al hilo de esta muestra, Grassy ha organizado unas jornadas, como el seminario Desmontado la caja Oyster, con presencia de la editora italiana Georgia Mondani, o la charla con el veterano alpinista Carlos Soria: “Nunca es tarde para la aventura”.

Oyster… La leyenda estará abierta al público hasta el próximo 8 de diciembre en horario, de lunes a viernes de 10 a 20 h, y los sábados de 10´30 a 14h, en Gran Vía, n.º 1.


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